domingo, 4 de junio de 2017

El misterio de Don Quijote (The Rombo Code)

Aunque la subimos ahora, ésta fue la segunda room escape a la que nos enfrentamos. Tras probar la experiencia en Asylum, queríamos ir a una sala los dos solos, así que buscábamos una que tuviese una dificultad intermedia y de la que no nos fuese a resultar imposible salir. Buscando en Internet, nuestro fiel Tripadvisor nos recomendaba que fuésemos a The Rombo Code, en el top 3 de salas de escape de Madrid y también presente en A Coruña, Barcelona y Sevilla. Su sala “El misterio de Don Quijote” estaba disponible para ese mismo fin de semana, así que decidimos lanzarnos.



Llegamos al local, uno de los más grandes en los que hemos estado, con varios sofás y demás comodidades (yo por ejemplo echo de mucho de menos el agua en los locales que no la tienen…) para la espera. La Game Master tuvo un trato muy formal y correcto. Aunque en ese previo nos sentimos muy a gusto, es cierto que no le puso las ganas ni la cercanía con la que otros GM nos han recibido en sus propias salas. Antes de entrar en la sala nos explicó los tipos de candados que encontraríamos una vez dentro y sus distintos mecanismos, algo muy importante pues, como diremos más adelante, en esta sala predominan los candados.
Como siempre, antes de entrar te cuentan la historia: En 1605, Miguel de Cervantes escribió la primera parte del Quijote. En la imprenta de la 1ª edición, el manuscrito pasaba del capítulo 42 al 44. Se sabe que el capítulo que faltaba se encuentra escondido en algún lugar de la Casa Museo Cervantino de Alcalá de Henares. Os habéis introducido como turistas en una visita guiada al museo y, durante un descuido del guía, os habéis separado del grupo con el objetivo de localizar y extraer el Capítulo 43. Tenéis sólo una hora para que el guía no note vuestra ausencia… o quizá alguien más peligroso.
Una vez en el interior, te encuentras en una sala con un decoración más bien simple y escueta, a pesar de lo cual consiguen crear la sensación de estar en el interior de un museo de la época. Lo más destacable es el número de candados que hay: la mayor parte de la sala se basa en descubrir códigos o conseguir llaves y abrir candados. Sin embargo, también merece la pena destacar que las pruebas por medio de las cuales se obtienen dichos códigos, si bien no destacan especialmente por su originalidad, aprovechan mucho la temática, utilizando la mayor parte de los objetos que se encuentran perfectamente integrados en la sala.
La gran pega que le hemos visto a la sala es el sistema de pistas. Aunque las dan a través del medio que más nos hemos encontrado en el resto de escape rooms, da la impresión que no han trabajado demasiado su contenido, ya que te suelen resolver directamente el puzle o decir tal cual el siguiente paso que debes dar. Además, en nuestra experiencia concreta, la game master nos dio pistas de secciones que ya habíamos resuelto en más de dos ocasiones. Nos dio un poco la sensación de que no estaba atenta a nuestro juego.
Pese a todo, la sala tiene un par de sorpresas inesperadas que dejan un buen sabor de boca y que consiguen aumentar la adrenalina al máximo justo antes de conseguir salir.
En cuanto a nosotros, conseguimos salir a falta de escasos 42 segundos! Genial el último subidón! Una pena el mal estado del photocall, que esperamos ya hayan podido reponer, porque nos pareció uno de los más completos que hemos visto.
Os dejamos las tablas con los datos de lo que fue para nosotros la sala:






En resumen, como punto positivo, nos quedamos con la integración de las pruebas y los objetos que las componen en la ambientación y el contexto de la sala. Además, en un momento dado las pruebas abren dos caminos diferentes. Esto, unido al número de puzles que hay que resolver, hace que la sala tenga mucho ritmo y sea bastante frenética para dos personas.   

En cuanto a lo negativo, volvemos a destacar el sistema de pistas y la atención que nos prestó la GM sin ninguna duda. Es una pena que algunas salas con mucho potencial no saquen el mayor partido a la experiencia por no prestar atención a este elemento.
En conclusión, se trata de una sala de dificultad media-baja, recomendable para grupos de 3/4 personas que se estén iniciando: la gran cantidad de candados que hay en la sala hace que, en general, el siguiente paso que hay que dar sea algo bastante intuitivo.
Se vuelve algo más difícil en el caso de grupos de 2 personas, ya que es un poco larga y requiere de una buena comunicación y trabajo en equipo para poder salir. En este supuesto, nos parece una sala bastante buena para parejas que quieran una sala en la que no parar.  
Para acabar, queremos señalar que esta sala está disponible en la modalidad combate, en la que se encierra a dos grupos en dos salas exactamente iguales y compiten por ver qué grupo sale antes. Y, además, la gente de The Rombo Code tienen dos salas más, La fuga de Casanova, también disponible para competir, y Tras el Espejo, de la cual nos han hablado genial y es muy posible que sea uno de nuestros próximos destinos!



      Empresa: The Rombo Code       
      Sala: El misterio de Don Quijote
      Jugadores: 2 - 6               
      Precio: 54 – 90€       
        📧: info@therombocode.es    
      🕿: 917 56 93 51      
      Dirección: Fernández de los Rios, 70, 28015 Madrid    



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